Información Capilar

La estructura del cabello

Conocer la estructura del cabello es básico para aprender a cuidarlo. El pelo está formado por dos partes fundamentales: la raíz y el tallo.
La raíz se encuentra escondida dentro del cuero cabelludo, luego se ensancha formando el bulbo piloso y termina en la papila, que es la encargada de nutrir la fibra capilar.
El tallo es la parte visible y está compuesto por: la cutícula (escamas de queratina), la corteza (una proteína dura donde se encuentran los pigmentos encargados de dar color al cabello), y la médula (la parte que confiere textura al pelo). Aunque en esencia el tallo está formado por células muertas, necesita los cuidados del shampoo, el acondicionador y los tratamientos reparadores.



Características del cabello

Elasticidad: cuando está mojado, un cabello se estira más de la mitad del largo de cuando está seco.

Crecimiento: el cabello tiene el crecimiento más prolífico de todo el cuerpo. El calor estimula el crecimiento, el pelo crece más rápido en verano que en invierno, unos 15 centímetros cada año. Cada cabello tiene tres etapas de crecimiento y un ciclo de vida limitado, luego de aproximadamente 6 años, se cae.

Cantidad: los pelirrojos tienen menos cabellos, alrededor de 90.000, pero con mayor grosor. Los rubios tienen más cantidad, unos 150.000, pero son más finos. Los castaños y morochos están entre ambos. Los asiáticos tienen más cabellos que ninguna otra raza, los africanos un poco menos y los caucásicos menos que todos. Los rubios tienden a tener el pelo graso debido al más denso patrón de folículos segregando sebo. Es normal perder entre 50 y 100 cabellos cada día.

Color: el color del pelo depende del color del pigmento (melanina) que hay en cada hebra. Hay cuatro colores básicos: rojo, amarillo, marrón y negro; de los que la mayoría tenemos una combinación. El cabello gris es en realidad blanco (sin melanina), mezclado con cabellos del color original.

Tipo: si el folículo está situado en forma vertical al cuero cabelludo, el cabello crecerá lacio. Si está oblicuo o curvado, crecerá ondulado o enrulado.

La dieta: dado que el cabello y las uñas crecen rápidamente ellos son los primeros indicadores de cambio en la salud. La papila capilar desde donde el crecimiento capilar tiene origen, es un mecanismo altamente sensitivo y una de las áreas que primero son afectadas por enfermedades. Una dieta nutritiva bien balanceada es el más benéfico tratamiento capilar. En muchos casos es benéfico el complemento con aminoácidos.

La moda: cumplir con los requisitos de la moda es una de las causas más comunes para el deterioro capilar.Todos los tratamientos químicos dañan el cabello en mayor o en menor medida, y el mejor consejo es evitarlos. El cabello tirante día tras día debilita las raíces y deriva en caídas localizadas.

Los factores externos: los rayos solares UV, el viento, las aguas cloradas o salitrosas y el smog pueden ocasionar el deterioro de la fibra capilar, dando paso a debilitamiento y fractura. Por eso el cabello necesita protección extra cuando se encuentra expuesto a este tipo de agresiones, sobre todo los cabellos oscuros, que absorben más rayos ultravioletas que los claros.


El cuidado del cabello

Sea cual fuere su naturaleza -lacio, rizado, grueso, fino- siempre es posible mejorar la salud del cabello añadiéndole brillo y belleza. El cuero cabelludo es tan importante como el propio pelo. De hecho, de su equilibrio funcional depende el vigor de toda la cabellera. Por eso es necesario lavarlo y cuidarlo como si de la cara se tratase.
Si se conserva el cabello limpio, con las glándulas sebáceas normalizadas y sin escamas, la sangre que circula por la parte interna del cuero cabelludo, le proporcionará todas las sustancias necesarias para su nutrición.
El cabello, aunque goce de muy buena salud, precisa de cuidados regulares y personalizados.
En el lavado, el Shampoo debe eliminar el polvo, el sudor, las escamas, etc. y debe principalmente dar respuesta a nuestro problema dermatológico o capilar específico (caspa, seborrea, caída, sequedad, falta de brillo, etc.).
Lo mismo sucede con la Crema Enjuague, que además facilita el desenredo y compensa la pérdida de grasa producida por el Shampoo y por la fricción realizada sobre el cabello al lavarlo.
Lo fundamental es, entonces, saber elegir el Shampoo y el Enjuague o Tratamiento específico para cada problema capilar. Sólo así podremos lucir nuestro cabello en todo su esplendor.


La caída del cabello

Tanto el cabello como el cuero cabelludo constituyen una de las áreas corporales que requieren mayor diversidad de cuidados. Varios factores pueden afectarlos, resultando frecuentes los problemas estéticos. Una solución viable implica un adecuado tratamiento.

Causas de la caída del cabello
Existen múltiples causas que producen la caída del cabello:
1. Causas Intrínsecas: cabello demasiado seco o demasiado graso.
2. Causas Externas: desprendimiento mecánico originado por la tracción ejercida durante el peinado brusco, tratamientos potencialmente agresivos como tinturas, coloraciones, decoloraciones o permanentes reiteradas, lavados excesivos con shampoos inadecuados o de mala calidad, afecciones microbianas.
3. Causas Internas: alimentación desequilibrada y carente de nutrientes esenciales, stress, trastornos hormonales y factores hereditarios.

La Alopecia Androgenética o Androgénica es la más común y afecta a la mayoría de los hombres. Es consecuencia de una disfunción hormonal que atrofia al cabello y éste termina por caerse SIN SER REEMPLAZADO por uno nuevo. En los hombres “genéticamente predispuestos” (alopecia hereditaria) se acorta la fase de crecimiento Anágena, los folículos se achican produciendo cabellos más finos y la cantidad de cabellos visibles se reduce considerablemente.
La primera manifestación de la alopecia androgenética es el “retorno frontotemporal (entradas) a nivel de la línea de implantación del cabello”. En un 5% de los hombres, este proceso puede iniciarse a los 20 años, pero a los 70 años el 80% de la población masculina lo presenta. El cabello de las regiones occipital y lateral suele mantenerse.
Estadísticamente 5 de cada 10 hombres mayores a 40 años, sufren alopecia en ambos sectores del cuero cabelludo y 9 de cada 10 hombres mayores a 21 años, padecen alopecia solamente en la zona de las entradas.
Resulta normal perder alrededor de 100 a 120 cabellos por día sin que esto implique alopecia. La alopecia es el resultado de una disfunción en el crecimiento “cíclico” del cabello. Esta disfunción tiene lugar durante situaciones variables y se manifiesta por una importante reducción de la duración del ciclo pilífero (ciclo de renovación capilar).
Alopecia: caída o pérdida patológica del pelo.
Estadíos II, IIv y IIa: la región frontotemporal presenta “leves retornos” (entradas) con una disminución de su densidad y que tienden a ser simétricos. Puede apreciarse en IIv (Vertex) una mínima pérdida del cabello en la zona de la coronilla.
Estadíos III, IIIv y IIIa: la caída del cabello suele ser mínima pero se considera como el primer grado de calvicie. En el tipo IIIv, la pérdida del cabello es más notable en la zona de la coronilla.
Estadíos IV y IVa: grado notoriamente avanzado de calvicie. La recesión en la zona frontal y frontotemporal es claramente más pronunciada que en el grado III. La densidad del cabello se reduce de la misma manera que sucede en la zona de la coronilla.
Estadíos V y Va: comienza a desaparecer la franja de cabello que separa la zona de la coronilla de la zona frontotemporal. Calvicie avanzada, generalizada y profundamente localizada en ambas zonas.

Estadíos VI y VII: desaparece completamente la franja de cabello que separa la zona de la coronilla de la zona frontotemporal. La calvicie comienza a extenderse de manera lateral y hacia la zona posterior. El tipo VII es el grado más avanzado de calvicie en el cual, el cabello solo existe en la zona de la nuca y en los laterales. La calvicie continúa avanzando hasta que todos los folículos pilosos mueren; el proceso se torna irreversible, resultando ideal combatir la caída mientras los folículos tienen vida.
En el hombre, del cuero cabelludo pueden emerger aproximadamente entre 100.000 y 150.000 cabellos. Cada pelo está formado por una masa de células queratinizadas, producida por el folículo piloso. Cada folículo posee una glándula sebácea anexa, por lo que se suele denominar también folículo pilosebáceo. Los cabellos reciben a través del bulbo una importante vascularización, responsable del elevado aporte nutricio y que posibilita un cabello grueso y resistente.
El cabello que se forma no crece de forma continua e ininterrumpida; el folículo piloso se comporta en forma diferente al resto de las estructuras celulares, ya que su actividad se realiza cumpliendo ciclos y el período de tiempo necesario para cumplir un ciclo puede ser variable.
El ciclo de crecimiento se divide en tres fases o estadíos denominados: anágeno, catágeno y telógeno.


Estadío Anágeno: corresponde a la fase activa o proliferativa; dura entre 3 y 7 años. El 90% del cabello se encuentra en esta fase donde crece aproximadamente de 1 a 2 cm al mes.

Estadío Catágeno: es una fase de regresión o involución del folículo; comienza cuando termina la actividad del estadío anágeno. Dura de 3 a 4 semanas. El crecimiento se detiene y da lugar al inicio de un proceso de queratinización en la parte superior del bulbo. El 1% del cabello permanece en esta fase.

Estadío Telógeno: es una fase de reposo. Dura de 3 a 4 meses. Dentro del folículo se encuentra la raíz del cabello convertida en una maza queratinizada. El 9% del cabello se encuentra en esta fase y es por eso que se considera normal una pérdida de 100 – 120 cabellos por día.

En condiciones normales y como consecuencia de este ciclo que se completa, el cabello vuelve a crecer desplazando al anterior.


La caspa

La caspa es una alteración frecuente que afecta al cuero cabelludo y que suele aparecer en un elevado porcentaje de la población. Está relacionada con una disfunción epidérmica que, a pesar de ser muy molesta, se trata de una manifestación visual que no se considera una patología pero puede originar una posible alopecia seborreica.
En condiciones normales, se realiza un desprendimiento imperceptible de los corneocitos (células epiteliales) más superficiales del cuero cabelludo, pero cuando estas células forman agregados densos que se desprenden, se genera el problema estético de la caspa.
El mecanismo de aparición de la caspa se debe a que el ritmo de desprendimiento celular (descamación) se desordena, se acelera y pasa a ser anómalo; las células no tienen tiempo suficiente para queratinizarse (reemplazar su núcleo por queratina), y en consecuencia, se cuadriplica su número. Tanto la adhesión como los espacios lipídicos intercelulares, se vuelven deficientes en su estructura; la descamación aumenta y se torna visible.
Generalmente se presenta en las áreas que tienen altas concentraciones de glándulas sebáceas. La hipoactividad ó hiperactividad (seborrea) de estas glándulas, en función de la edad y la estimulación hormonal, tiende a acelerar la descamación.
Se ha responsabilizado también a la flora cutánea que habita en el cuero cabelludo de provocar estas respuestas indeseadas; ciertos microorganismos pertenecientes al género Pityrosporum, pueden transformar a los triglicéridos sebáceos en “ácidos grasos libres” con capacidad irritante; luego estos ácidos grasos libres, provocarían una alteración en la cinética de descamación epidérmica.
Otras causas que pueden aumentar el riesgo, tanto de aparición como de proliferación de la caspa, son: situaciones de estrés, disfunciones hormonales, trastornos en la piel (acné), factores climáticos, polutantes ambientales, uso de productos capilares de mala calidad e incorrecta higiene, entre otros.

Consideraciones:
Podrá apreciarse en algunos tratamientos llevados a cabo para combatir la caspa que, luego de las primeras aplicaciones del producto elegido, la producción de ésta se vea aumentada considerablemente.
Esto se debe a que el proceso de descamación aumenta conforme a la acción efectiva del producto utilizado que suele acelerar, en principio, el desprendimiento celular tras reiteradas aplicaciones de dicho producto; este proceso tiende a estabilizarse rápidamente, el desprendimiento va siendo cada vez menos visible y la caspa tiende a desaparecer. Por esta razón, nunca debe interrumpirse bruscamente un tratamiento para combatir la caspa y mucho menos, luego de las primeras aplicaciones.
Tampoco es recomendable adquirir el hábito de restregar el cuero cabelludo con las manos o friccionarlo frecuentemente. Esto tiende a sobreengrasar al cabello y resulta contraproducente a la hora de llevar a cabo un tratamiento con resultados exitosos.
El abuso de “tratamientos químicos” que alteran la estructura de las proteínas que conforman a los cabellos, como permanentes, alisados o decoloraciones, también pueden llegar a ser causales de la aparición de caspa.
Resulta sumamente útil enjuagar muy bien el cabello luego del lavado, acondicionado o aplicación de otros productos que requieran remoción, así como también el uso de productos de calidad comprobada que preserven el estado físico del cabello. Cabe destacar que una vida armónica asociada a una alimentación equilibrada, complementará exitosamente el efecto de los tratamientos que ayuden a combatir a la caspa.

Un tratamiento serio y de comprobada eficacia implica:
. Asegurar una completa higiene NO AGRESIVA, que elimine además los excesos de secreciones sebáceas sin llegar a deslipidar totalmente al cabello. Esto está relacionado con mantener y regular el equilibrio de dichas secreciones.
. Eliminar a los posibles agentes microbilógicos causales de la proliferación de la caspa.
. Contribuir al normal funcionamiento y desarrollo del cuero cabelludo y sus anexos.
. Devolver al cabello sus características propias: salud, estética y facilidad de peinado.


Las canas

Frecuentemente el cabello puede expresar cambios de color sin que estos se relacionen con situaciones patológicas. En la mayoría de los casos, el inexorable paso del tiempo se manifiesta mediante la aparición de canas.
Las canas suelen asociarse a la vejez y es su más clara manifestación, pero está comprobado que en ocasiones también pueden aparecer a temprana edad. Estadísticamente, a partir de los 30 años comienzan a evidenciarse las primeras canas y el 50% de las personas tiene por lo menos la mitad de su cabello gris a los 50 años.
Al principio aparecen sólo algunas en las zonas de las patillas; luego su número se va incrementando y empiezan a hacerse más visibles en las sienes y en la nuca, hasta que en un estadío ya avanzado, la cabeza termina por cubrirse de canas.
Como se ve, este proceso no es instantáneo y está relacionado con la disminución paulatina de ciertas células que le confieren color a los cabellos denominadas “melanocitos”.
Los melanocitos están ubicados a nivel del bulbo capilar y tienen la función de sintetizar a los dos pigmentos que dan color a cada cabello llamados feomelanina y eumelanina. La disminución progresiva y significativa del número de melanocitos es inherente a cada persona (originada por diversos factores genéticos) y es responsable de la pérdida del color de cada fibra capilar que se transformará, consecuentemente, en un cabello blanco.